Fotograma de la serie Élite

Mimunt Hamido Yahia

Nos pasa a muchos, si andamos con telarañas en la cabeza. Nos da por ponernos a ver una serie sin mayores expectativas, con la ilusión de que esa tela de araña se desenmarañe sola, aunque sepamos que la encontraremos intacta al acabar la tarde. Ayer encontré una serie para eso;se llama Élite. Ni le habría dedicado más de 10 minutos si no fuese porque en el avance vi entre adolescentes de uniforme de un colegio privado español a una chica enfundada en el mismo uniforme pero con hiyab, el mismo uniforme pero, a diferencia de las demás chicas, con pantalón. Curioso que ninguna de las chicas excepto la musulmana optase por el pantalón y sí por una minúscula y sexy falda de pliegues de color gris. Eso llamó mi atención: tan hipersexualizadas, pestañas largas cargadas de rimel, labios trazados a base de perfilador y gloss, uñas impecablemente nacaradas.

La chica con hiyab representando la humildad, sin maquillaje y con un hiyab cubriéndole por completo el pelo. Las otras… Podríamos preguntarnos si nuestras adolescentes son así de verdad, si las chicas de la serie las representan. Y llego a la conclusión de que si, si a nosotras nos hubiesen dejado nuestros padres ir así al insti con faldas tan cortas, la mayoría habríamos vestido exactamente así.

La trama de la serie es lo de menos. Lo de siempre: un asesinato donde están involucrados unos cuantos niños pijos y tres adolescentes becados en ese colegio. Una musulmana palestina, hija de inmigrantes que regentan como no, el badulaque del pueblo, y que tiene un hermano gay que no puede salir del armario. Un buen chico de barrio con un hermano delincuente. Su amigo, el típico frescales y caradura ligón.

Lo que me interesó de esta serie fue, por supuesto, Nadia, la chica con hiyab. El primer día la llaman al despacho de la directora y la instan a quitárselo bajo amenaza de no dejarla volver a clase al día siguiente. Punto dramático. Su cara un poema: debe elegir entre poder seguir sus estudios en un colegio que hará que su vida académica despegue como un sputnik, o renunciar (en sus propias palabras) “ a mi cultura y a mi religión”. Con buen criterio elige quitárselo en clase. Esto me anima a seguir viendo la serie… En la trama, (los guionistas no es que se comiesen mucho el coco), los pijos hacen apuestas a que el que rompe la pana en el cole podrá ligarsela y corromperla. Y, como no, siguiendo la linea de cualquier guionista versado en series para adolescentes, el chico acaba enamorándose de la chica, pero… aquí la ¿sorpresa?. La chica parece sentir lo mismo, aunque claro, ¿cómo atentar contra el honor, la confianza, la fe y la esperanza que han depositado en ella sus padres?

Al final la trama se resuelve, pero eso no es lo importante. Lo que importa son otros puntos a resolver. Las preguntas que debemos hacernos y las que deberían hacerse tanto la protagonista como los padres o la directora del colegio.

¿Por qué una chica inteligente, que se alegra infinitamente de poder optar a una buena educación –es la primera de su clase en un instituto de élite donde se supone que la educación es de lo mejorcito – no sabe que su hiyab no es un símbolo que represente a su cultura ni su fe, sino que es un velo que las mujeres musulmanas deben llevar para preservarse de la lascivia de los hombres? En la serie la chica es inmigrante palestina; para el caso es igual si fuese inmigrante marroquí: el velo nos colonizó a finales de los 80 tanto a unas y a otras. Por supuesto el pañuelo campesino era algo que se llevaba comunmente, pero nada tiene que ver con el hiyab y desde luego no se utilizaba para no excitar a los hombres.

¿Quiénes se encargan de que una adolescente inteligente esté confundida de esa manera?

¿Por qué la directora de un buen colegio no sabe esto y no esgrime otros motivos más que la pretendida laicidad del colegio?

¿Por qué no se cansan de decir y explicar que el velo no es obligatorio ( ella misma dice: “Nadie me obliga a llevarlo”) y sin embargo, ella sigue llevándolo fuera de clase? Esto, una vez que ha podido comprobar que sus compañeros siguen tratándola igual sin velo que con velo, es decir, no la acosan sexualmente tampoco cuando va con el pelo al aire.

El sexo, como casi siempre, es el detonante. Nadia comienza a sentir la pulsión sexual y comienza a plantearse si su velo es una barrera que marca una diferencia entre lo que sientes y aquello a lo que ese hiyab te obliga. No puede llevar a compañeros a casa, no puede asistir a las fiestas de su instituto, no puede plantearse si quiera tener un noviete que no sea musulmán. Al final de la serie ella se plantea si esa chica es ella o lo que su familia, su barrio, su entorno quiere que sea. Y decide rebelarse, volver a clase sin los límites impuestos por su padre (que eran: no hablar con compañeros, limitarse a estudiar y no mezclarse con ellos).

Decide bien, pero aquí acaba la historia. De momento, porque en estas series siempre hay una segunda parte. Y yo espero que Nadia no decida, como muchas, que si su velo no es un símbolo religioso ni de su cultura (su papel es de una chica muy inteligente, así que se dará cuenta en algún momento) será un símbolo de rebelión y se nos haga ‘feminista islámica’, sin darse cuenta de que el feminismo es una ideología de liberación y el islam una de obediencia.

El feminismo islámico pone la religión y sus dogmas por delante del derecho y la libertad total de las mujeres. Ese feminismo que defiende aquí en España la izquierda buenista que sin sonrojo da el visto bueno a la segregación por sexo, a la falta de libertad de elección religiosa, que se tapa los ojos no queriendo ver lo obvio: que el velo es un símbolo patriarcal. Y que esgrime una“ tolerancia” hacia esas ‘costumbres’ en aras de una ‘multiculturalidad’ muy mal entendida.

Si eso llegara a ocurrir en esa segunda parte será porque los guionistas no habrán entendido nada o alguien o algo querrá que pensemos que el ‘feminismo islámico’ es de verdad feminismo. Y entonces los demás deberíamos preguntarnos…¿para qué quieren engañarnos? ¿Quién quiere engañarnos?

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2 comentarios sobre “El velo de Nadia

  1. Mimunt,saludos.Ya que mencionas esta serie,aprovecho para preguntarte por otra que me tiene muy intrigado.Se llama Sila y la emiten de lunes a viernes a las 21:30 en el canal NOVA,es de producción turca,y teniendo en cuenta el programa retrogado de islamizacion de Erdogan,me sorprende la descripción tan brutal del rigorismo de costumbres que impera entre los clanes familiares en el mundo rural.

    El argumento se resume asi:una transgresión contra la decencia de dos jovenes enamorados,provoca la negociación de un pacto de honor entre los respectivos patriarcas de sus familias:para evitar la ejecución ritual de los pecadores habrá una doble boda,entre aquéllos y el primogénito del cacique local con otra hija de la segunda familia,mucho más pobre.

    Tan pobre que el padre de Sila decidió venderla hace años a unos ricachos de Estambul,que la criaron como a su propia hija, con amor y todo el confort de su estatus socioeconomico privilegiado.Con engaños,la hacen retornar al pueblo,y alli,su propio hermano le pone una pistola en la sien,para forzarla a casarse con el hijo del cacique,siguiendo instrucciones del padre, que la habia vendido.

    Todos conspiran contra Sila, no tiene apoyo en nadie,padre y hermano ejecutores crueles de las tradiciones,su llorosa madre sólo trata de dulcificar su cruel destino exhortandole a la resignación con buenas palabras. Su esposo, incomodo tras descubrir la ciaccion sin embargo no la libera,y no osa enfrentarse a la ley consuetudinaria, aunque trata de consolarla.

    Me malicio lo suguiente,que los guionistas haran un fuerte contraste entrw el cosmopolitismo cirrupto de los ricos de Estamvul,mientras el Islam tradicional es el baluarte de dignidad y defensa de los pobres y humildes.

    Y que los excesos contra las mujeres no provienen del sistema de costumbres, de la tradición, las autoridades locales y el marco legal subsumido envek integrismo,sino sólo de malvados personajes individuales sin corazón, que los hay en todas partes,en todas las culturas y religiones.

    También creo que harán que finalmente el matrimonio forzado se vuelva libre,por enamoramiento sobrwvenido de los novios.Toda una estratagema de blanqueamiento,comprensión y justificación del integrismo.Aunque quizás me equivoque y acabe dominando una denuncia sin tapujos.En cualquier caso, no me parece casual la concentración de telenovelas turcas que estan atiborrando la parrilla de NOVA,perteneciente a Atresmedia.¿Estaré siendo un paranoico, o alguien está financiando propaganda proislamica con propósitos poco claros? Salud y gracias por tu atención.

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